Hace unos días tuve el gusto de hacer esta tarta que me ha encantado, tan colorida y alegre. Es como si la tan deseada primavera hubiera llegado por fin y se hubiera llevado de un plumazo el frío y ventoso invierto, ¡que qué ganas!
Me la pidió Carmen para su hija María que cumplía dos añitos. No sabía si decidirse por una de Peppa Pig o ésta y al final ganó Maya, y yo tan contenta porque no había hecho nada todavía de este personaje.
Lo más complicado de la tarta fue hacer la cara que, aunque parece simple, no lograba que se pareciera a la original, pero después de mucho hacer y deshacer acabé contenta con el resultado.
Espero que os guste a vosotros también.
Un beso y hasta la próxima.