Después de jurar que no haría jamás otra tarta con una moto aquí tenéis esta que me pidió hace unos días Ana. Me dijo que quería darle una sorpresa a Víctor por su cumpleaños y quería que le hiciera una tarta con él montado en su vespa y llegando a su bar, el bar Baltasar. Le dije que le haría la moto y a él lo haría de pie junto a ella porque la última vespa que hice no conseguía que se mantuviera firme sin caerse, así que mucho menos con alguien encima. Y a Ana le pareó bien, pero me dije que tenía que intentar subirlo encima, y esta vez sí, se mantuvo, y además sin sin tener que usar un pie...todavía me estoy preguntando cómo lo hice.
La única pena es que ese día hacía un día de perros, con mucho viento y lluvia, así que las fotos las tuve que hacer dentro de casa con una luz malísima y no se ve bien lo bonita que quedó la tarta :(
La hice de bizcocho de vainilla, y la rellené de crema pastelera y swiis meringue buttercream de vainilla. La decoración es de fondant de miel teñido con colorante comestible.
Espero que os haya gustado.
Un beso y hasta la próxima