Esta es la receta del fondant con el que cubro las tartas y que me sirve también para modelar. Como veréis es muy sencilla y con ingredientes que encuentras fácilmente.
Antes siempre hacía fondant de nubes, pero descubrí esta receta en el blog de Georgia, puckycakes, y desde entonces es el que utilizo. Seguramente ya conozcáis el blog, si no, os lo recomiendo encarecidamente porque vais a encontrar las tartas más chulas del mundo, sin exagerar.
Yo siempre doblo las cantidades porque para hacer una tarta se necesita como mínimo un kilo de fondant. Si te sobra un poco, lo puedes guardar para hacer detalles de otra tarta, siempre guardándolo bien tapado para que no se seque.
Ingredientes
450 g de azúcar glas
30 g de agua
50 g de miel (yo le pongo "falsa miel")
5 g de gelatina neutra
aromatizante (es opcional)
Elaboración
Se tamiza el azúcar (esta es la parte más rollo, aconsejo música, radio, tele,..)
Se pone la gelatina a hidratar en el agua y después se calienta unos segundos en el microondas (tened mucho cuidado de que no hierva, si es así perdería sus propiedades)
Mezclar con la miel y remover. Yo suelo ponerlo otros segundos en el microondas, para que todo se mezcle mejor)
Poner el aroma al gusto, aunque no es necesario. Yo puse un poco de vainilla.
Hacemos un hueco en el azúcar y echamos la miel
Poned un poco de mantequilla o margarina a una cuchara de madera y remover
Llega un momento en el que ya puedes amasar con las manos. Estará lista cuando al dale un pellizco no se peguen los dedos.
Se pone un poco de mantequilla para que no se seque y se cubre con papel film
Y ya está lista. En este momento podéis teñirla con algún colorante alimenticio.
Podéis cubrir con ella una tarta directamente aprovechando que está blandita o bien podéis guardarla fuera de la nevera, siempre intentando que no esté en contacto con el aire.
Este es el primer paso para hacer una tarta fondant. Es la parte más rollo... ya me gustaría a mí recibir el fondant por kilos como en los famosos realitys de la tele
Y bueno, lo de teñirlo es otro capítulo aparte, yo siempre acabo con los brazos molidos, jeje Pero no hay mal que por bien no venga, así voy quemando las calorías que me tomaré después.
Y esto es todo. A ver si os animáis a utilizar esta pasta para decorar. Os aseguro que es adictiva, una vez que empezáis no podéis parar.
Un beso y hasta la próxima
P.D.: ¡movilizaciones para que bajen el precio del azúcar glas, ya!












